Primeros Pasos

Era muy pequeña, tan solo una niña. Y aquel pequeño cerro parecía entonces inmenso.  Esa cruz gigante (que luego sería otras cruces o tan solo  waypoints quizas) me invitaba hacia arriba.  La inmensidad de la montaña me invadía. Quería subir! Papá estacionó el auto y abrió camino. Lo seguí entusiasmada.

Aquel diminuto sendero sin rastros resultaba extraño en tan famosa subida, pero no nos detenía. Divertidos, enérgicos y envueltos en esa suave brisa veraniega, fuimos buscando altura. Nuestros pasos fueron haciendo nuestro camino.

Una vez  cerca a nuestra anhelada cumbre vislumbramos hacia el otro lado la “ruta normal”- Sr. con esos niños subiendo por allí, no le parece peligroso? del otro lado esta la escalera!” jajaja- La gente sorteaba escalones… Nosotros abríamos nuestra propia huella en esa ladera de tierra seca y aventura prometida.

Quizá ya en aquellos días comenzaba la montaña a vivir en mi. Quizá ya entonces nos fundíamos en este eterno y profundo abrazo.  Tal vez nos conocíamos ya de otras vidas.

Pero aún así tuvimos que esperarnos varios años más. Nos acercamos y nos alejamos una y otra vez sabiendo que llegaría aquel ansiado día.

Algo más crecida, un caluroso día de un verano sofocante, recorría la Provincia de Mendoza con amigas. A los pies de un sueño, esta frase se apodero de mi mente y vibró y subió y fue eco en las alturas, a 6962 metros: “algún día estaré allí”. Y sé, aunque aún no lo he intentado, que allí estaré algún día…muy pronto.

Luego vinieron los días en Andorra. No sospechaba que tan cerca andábamos ellas y yo.  Esas montañas nevadas y apasionadas, impregnadas de un amor tan libre, tan verdadero… tan real. Un sueño que trasciende. Un viaje que es distinto. Una triste despedida que ni siquiera lo es…pero es triste. Un dolor profundo. Una felicidad eterna, tan plena. Energía. La sensación más bella…saber,  porque lo he vivido en carne, qué es amar. Una luz…  Ellas y yo volveríamos a vernos pronto, pero aún no lo sabía.

De regreso y perdida en la jungla de una loca ciudad me solté y me dejé llevar. Había crecido. Había aprendido. Y dejando una vez más que mis pasos hagan  mi camino, libre cual un barrilete sin hilo que juega con el viento en las alturas,  entusiasmada e invadida por la incertidumbre y el encanto de lo desconocido, pisé una nueva cumbre… Y sentí libertad! Y ese amor… Y pasión.  Y entonces por fin nos encontramos y nos unimos las montañas y yo.

Anuncios

2 comentarios to “Primeros Pasos”

  1. L e c H u Says:

    La Montaña …

    … una Armonia perfecta …
    … un Silencio Astral …
    … una Musica que proviene del palpitar del corazon …
    … un Horizonte Eterno …
    … una Pasion que va mas alla de los limites …
    … rozar lo Sublime con el Alma …
    … un Amor que pocos entienden …
    … un Amor que da Libertad …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: